Pan de Muerto

Pan de muerto es un tipo de pan dulce que se prepara para el Día de los Muertos, el primero y segundo día de noviembre de cada año.  El pan se utiliza como parte de las ofrendas que se elaboran para honrar a los muertos y también se come durante la temporada de la celebración.  Dependiendo de la región y/o estado, existen muchísimos versiones de este pan ceremonial.

Me enseñó esta receta mi amigo Jesús que conocí hace poco durante un curso que tomé sobre las costumbres y cultura que giran en torno a la gastronomía mexicana.  Jesús es chef y panadero y actualmente está trabajando como uno de los organizadores de la Feria Estatal de Gastronomía Tradicional que será en Tepotzotlán, Estado de México durante el mes de noviembre.

Está versión es del centro de México y tiene una forma redonda, con tiras decorativas encima que representan huesos.  Se sazona con ralladura de naranja, agua de azahar y se sirve con mantequilla derretida y espolvoreado con azúcar.

En menos de una semana, he hecho está receta 4 veces y regalado muestras  a todos los vecinos, más los mecánicos que trabajan debajo de mi departamento.  Hacer pan de muerto me daba un poco de miedo al principio porque casi no horneo y además mi horno es un poco especial.  Aún así, siento que he logrado hacer un pan muy rico aunque los míos quedan un poco chuecos  y no tan lindos como los que hace Jesús.

Pan de Muerto 2

Pan de Muerto 3

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Ingredientes

Esponja:

  • 20 gramos de levadura fresca o 12 gramos de levadura seca
  • 20 gramos de harina de trigo
  • Pizca de azúcar
  • ½ tasa de agua tibia

Masa:

  • 525 gramos de harina de trigo
  • 4 huevos
  • 150 gramos de azúcar
  • ½ cucharadita de agua de azahar
  • Ralladura de una naranja
  • Pizca de sal
  • 2 barras de mantequilla sin sal (180 gramos), a tiempo

Decoración:

  • 60 gramos de mantequilla
  • Azúcar para espolvorear

Esponja:

Se integran los ingredientes hasta obtener un atole espeso.  Se deja que fermente en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño, aproximadamente 20 minutos .

La masa:

Se hace una fuente o un volcán con la harina en un bowl grande.  Se agregan, los huevos, la ralladura, agua de azahar, la mitad de la mantequilla y la mitad del azúcar.  Se empieza mezclando lo del centro y luego se va mezclando poco a poco con la harina de las paredes de la fuente.  Se agrega el resto de la mantequilla y el azúcar hasta que se haya integrado todo.

Se agrega la esponja y se amasa hasta que sea menos pegajosa.  Se pone la masa en una mesa o una tabla y se sigue amasando unos 10 o 15 minutos más.  Jesús recomienda amasar con solo una mano y usar la otra para ir quitando la masa que se pega con un miserable.  Jesús también me comentó que se sabe que la masa está lista cuando alcanza “el punto de calzón.”  Esto quiere decir que cuando agarras una bolita de masa y la estiras, llega a un punto muy delgado sin romper (Ve la foto).

Cuando esto ocurra se pone la masa ya boleada en un bowl untado de mantequilla y se guarda en un lugar cálido hasta que  duplique su volumen, entre 1 y 2 horas.  Se divide la masa en cuatro partes.  De cada bolita se guarda aproximadamente la quinta parte para hacer la decoración de los huesos.

Se caliente el horno a 175 grados Celsius.

En dos charolas engrasadas y enharinadas se colocan los bollos, apretando las orillas con los puntos de los dedos para que se expandan un poco más.

Para los huesos se agrega un poco mas de harina a esa masa para que pierda humedad.  Con cada bola se amasa y ya que se sienta más firme,  se le da forma de huesos haciendo tiras de masa.  Se divide en 5 partes- 4 para los huesos y uno para la bolita que va en medio del pan.   Se amasan con los dedos para dar la forma de huesos. Se le ponen los huesos al bollo pegándolos con agua.

Mi horno no funciona tan bien y los panes tardan alrededor de 40 en hornear completamente, pero he visto recetas que dicen que se cocinan en aproximadamente 20 minutos.  Entonces, cada quien tendría que hacer su propio experimento con el tiempo de horneado

Ya horneados y doraditos se barnizan con mantequilla y se espolvorean con azúcar.

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